Ven acá, coloso rey de capa azul,
siéntate con tus huestes arenosas
en mi volantín Septiembre de papel.
Deja tu solemnidad en el membrete:
ahora yo decido tus olas,
si subes o bajas.
Espera mi orden de anclas y velas
mi pluma te dará nuevas gaviotas.
Sé que te has tragado a muchos
con tus montañas indomables
de tentáculos submarinos,
sin embargo,
llegó tu hora:
domesticaré tu cardumen
de oleajes y tempestades
con el uso hasta la saciedad
de la puntuación.
Dosificaré tu espuma sigilosa
con mi lectura tartamuda y arrugada.
Ahora yo propondré arrecifes
escucha bien mi sentencia
de peces, islas y archipiélagos.
Navegarás por estas estrofas
con tus infantiles superficies deformes:
siente como acentúo tus naves,
como subrayo tus puertos
Con la magia de vocales y consonantes
henchidas de sal y arena.
...Rebelde,
rebelde juguetón,
sabes que no puedo contigo.
Nunca dominaré tu cabalgata de mareas,
embriagante es, sin embargo,
sentirte fluir
en estas sílabas arteriales.
de planton y ciudades huracanadas.
Puedes irte,
vete ya!
ve a poblar tu Planeta Agua
con el total hemisferio de tus corrientes
descontroladas y voraces...
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