viernes, 11 de enero de 2008

Quizás

Me alejo de ti,
amada de siempre
en un doloroso esfuerzo de pasos
navegando en un rumbo ajeno a tus flores,
a tu ciudadela,
a tu abrazo de párpados

envuelto por una tristeza
moribunda y asesina...

Sin embargo,
escucha princesa del día
mi deseo de viento obstinado:


...tú bien sabes como es todo esto,
el gran Quizás agita su abanico
dictando su estatuto al mundo
en un afán de coincidencias fortuitas.
Un rostro extraño de posibilidad
le da luz a un nuevo día
esparciendo como claridad el azar
en los decisivos segundos de la vida.
...Entonces,
después de la noche lúgubre
en la que la distancia y el abandono
fueron tu único argumento.
Entonces,
el gran Quizás,
intranquilo,
baraje su naipe de copas y corazones
y nos haga su escala
realmente amada.

Quizás la aurora nos sorprenda juntos
con su abrazo de iluminado rocío.
Quizás la noche nos abrigue juntos,

con su cenicienta complicidad.

Tú madura de vidas y más vidas
yo extendido en lo versos
que sostienen mi velero anclado.

Entonces por fin
conjugaremos el Verbo,
el imprescindible
pan nuestro
de cada día.

Entonces por fin
diremos sí,
he aquí el Amor
para el que hemos nacido,
he aquí el Amor
por el que nos hemos unido...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Quizás... sólo eso.

Economia internacional dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Economia internacional dijo...

Leyendo y leyendo cada vez mas me doy cuenta de la pasion con que escribes.
El "eduardo elela" en las oncecitas queda opacado en la poesia; es más humano, más sensible, menos cuadrado...
saludos!

Anónimo dijo...

hey que onda. como has estado..

oye no me gusto mucho los colores de la nueva pagina ese verde se ve super mal.. me gustaba mas la primera forma que le habias dado.. cuando tenia el farol....

en fin.

no termine de leer el poema.. justo me llamaron y tenia que contestar..

cuidate men.


be good !!