Te irás y no sé cómo decirlo…
un vendaval de imágenes
sacudirán mi corazón roto,
una agónica negativa
mordida por el silencio herido,
una culpabilidad a mansalva
desgarrando mi alma
y arrojándome al vacío
de la soledad que es tormenta
y calvario sostenido.
Te irás y no sé cómo decirlo…
maldeciré el día y la hora
en que puse a prueba
la anchura de tu amor enamorado
y golpearé mi ser
una y mil veces
contra el muro
del abandono y la ceguera.
Lloraré, lo sé
y será tarde…
y a lo lejos se oirá
la lluvia cayendo triste
sobre el piano
que ahoga
los puentes de Madison...
1 comentario:
dejé partir al "amor de mi vida", con mucho dolor y angustia pensando en que si no volvía, jamás encontraría a quien amar con la misma intensidad, pero el tiempo y la paciencia me demostraron que las lágrimas que derramé por "ese amor" más adelante se transformarían en esperanza, en alegría de haber amado, porque fui recompensada.
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