Quisiera estar en la cabellera cristalina
que te abraza siempre
o en la sonrisa virgen
que inunda tu boca y la desborda.
Quisiera esconderme
en las manos transparentes del viento
para jugar con tu pelo y tu ropa.
Quisiera escabullirme
en los sonidos encendidos del sol
y tocarte hecho luz
siempre, siempre, siempre.
¡Oh mujer nueva
de la tierra silvestre
no hay campo baldío contigo!
Eres el cielo enarbolado
en el vuelo de una mariposa.
Eres como el júbilo
de las hojas otoñales
que movidas por la pasión del viento
estallan desordenadamente
en la calle en que nos conocimos.
Quisiera gritar : ¡te amo!
y ahogarme con el sonido
oceánico de tu nombre
en mis labios extendido.
1 comentario:
Que maravilloso.No puedo decir nada más.
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