martes, 11 de diciembre de 2007

La escritura

Escribí un te amo
en la puerta de tu boca
y ardiendo
a la salida de tus manos
dije ¡para siempre!,
borrando la melodía del dolor
que me habitaba
en la cintura
del amor que no florece
y que es silencio repetido.

Escribí un te amo
en el altar de tu historia
y con mis besos hechos plegaria
en el dorado cáliz de tu vientre
estremecí dos veces
para nosotros la vida.

Escribí un te amo
al principio de las páginas de cada día
decidido a no pronunciar en ellas
las palabras tedio y acostumbramiento
y al final de cada noche,
arrebatado por el delirio
reescribo en tu cuerpo:

“el amor hecho verbo
arde con el fuego de lo eterno”.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

en verdad creo que este es el mas lindo de todos los poemas que has escrito.. en lo personal.. es exactamente lo que alguna vez le dije a una chica.. claro que no sirvio de mucho. ajaja


suerte..

mx.

Nacha Labbé dijo...

Me encanto el sitio, creo que escribes bello edo. Que rico saber que cultivas la poesía. Muchas gracias por compartir esto conmigo, me seguire dando vueltas en tu rincón. Un abrazo