Mi alma se recoge
como la espuma del mar cuando tirita.
Mi ser se contrae
como los colores de Septiembre
cuando se revolotea
encumbrado
en la sonrisa de un niño pobre.
Mis sentidos se agitan
como el canto
de la bandada que hacia el sur
sigue tu aroma.
Mi cuerpo se evapora
como la sal
entre los dedos de la arena
cuando el mar respira:
despierta el dormido
y mi corazón es un martillo
que golpea una y otra vez
con la luz de mi beso que se asoma
en el horizonte de tu boca.
¡Cómo puedes dar,
dar tanto!
¡Cómo puedes hacer,
hacer tanto!...con un beso.
1 comentario:
"""" Maaaraaavillosooo"""" me sigues sorprendiendo. De verdad que un beso pude levantarte o destruirte, llevarte a las nubes o hacerte caer brusco al suelo.Que suerte experimentar estas sensaciones.Cecy
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