jueves, 20 de diciembre de 2007

Hoguera de tenecesito

Abrasadora mariposa
que entibias la mirada
de ese invierno en aguacero

absuloto e inplacable,
que me inunda y entristece siempre.
Tengo un bolsillo de ilusiones
abiertos como un manojo de esperanzas
que estallan cuando me miras.
Tengo una barajada de crepúsculos
que le florecen al ocaso
cuando amanece
en la puerta de tus sueños.

¡Ah compañera
ave predilecta del sentir!
Amor virgen que se riega en la aurora,
al rocío de alas felices.
Oleaje de abrazos.
Beso agudo
como flor abierta.
Caricia tenue
como pétalo deshojado.
Pasión cristalina
como manantial que se rompe,

en la boca del río desbordado.

Mujer gesto
mujer niña
mujer beso:
no me preguntes si te amo
no quieras averiguar lo que ya sabe
tu nombre cuando lo digo,
porque no hay
para el amor más sitio
ni hoguera de tenecesito
que el lugar de nuestras sombras
empinadas en un púrpura infinito.

1 comentario:

Anónimo dijo...

El paso del tiempo, causa en nuestra vida desconciertos de cosas vividas que queremos olvidar, y de cosas que no vivimos y que nos gustaria experimentar, éstas situaciones nos hacen sentir y vivir el "hoy" sin querer preguntar por qué, sin decir por qué; ojalá sin culpas, para poder decir "creo que hice bien".