La noche me huele a precipicio
a caer despacio
a dormir en el olvido.
Llena la luna
se enciende de silencio
y arrancado de tus brazos
me desangro sin tu cariño
A dónde me llevan los carros
de la noche que respiro
si tu mirada se me pierde
si tú no estás conmigo?
Impensado amor nos arrastra
a la orilla del suspiro
amor que quiere ser eterno
y se muere en el olvido.
Desde tus ojos constelares
contemplo la noche
que se marcha
en la espalda
del silencio entumecido
y espero absorto y suplicante
que vuelvan a mis labios
tus besos extendidos.
3 comentarios:
con cada escrito me llevas a un lugar, este me lleva a la costa "estoy en verano, me reecontré con "mi amor eterno" fue un cuento de hadas; sólo que al sonar las Doce del último día de sol, la princesa enamorada debe dejar que su príncipe la haga su elegida....y el no se atrevió.
qué maravilloso...Los cuentos de hadas me gustan porque limitan con la imposibilidad, palabra con la que tengo peleas a diario...Por otro lado, la cobardía no es una palabra entre los amantes. Si aparece, no es amor simplemente...
!por qué no me lo advertiste hace 25 años atrás¡?
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