miércoles, 9 de enero de 2008

Imposible posibilidad

Se me antoja a veces
no llamarte por tu nombre
ni traerte a mi mente
envuelta de recuerdos fugaces,
que me clavan sus puñales
de distancia y olvido.

Se me antoja a veces
no recordarte tan seguido,
porque te vas cuando quieres
y regresas cuando te dan ganas
amparada por tu cetro
de abeja reina.

Se me antoja a veces
odiarte con toda mi alma
y arrancarme tus besos
con arañazos de rabia infinita,
para que tu boca
no me siga reclamando
los besos que le pertenecen.

Se me antoja a veces
no volver a escribirte un poema
empacar mis versos
y mis metáforas
para largarme lejos,
lejos de tu mirada
apasionadamente furtiva,
donde no puedas tocarme
aunque me mires desde lejos.

Se me antoja a veces
no desearte con todo mi ser
para no sentir la sed
que sienten mis manos y mi piel
cuando llevan tiempo sin inundarte,
sin desordenar tu aliento
ni agitar tu boca desesperada.

Se me antoja a veces
creer que es posible
la imposible posibilidad
de olvidarte...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

si..,alguna vez también me ocurrió, y era desesperante tratar de quitarlo de mi mente.pensar cada día que no debía pensar en el,hablar de.. sin decir quién es pero sabiendo perfectamente quien fue y quien podría haber sido... pero el tiempo pasa y aprendí que se debe agradecer cada instante vivido, cada amor sentido ,haya sido bueno o malo... al final,la tormenta siempre se calma y viene algo mejor.Cecy

Edu@rdo dijo...

También estoy convencido de lo mismo...Pero el corazón es terco y la memoria "una vendidaomo dice una canción de Los tres: "que no se te olvide que me tienes que olvidar...", malditos!

Anónimo dijo...

la tormenta pasó y como dije, vino algo mejor...Muchas cosas olvidé,y tu no formas parte de ellas.

Gracias por dedicarte a responder mis comentarios, de verdad..gracias.