lunes, 28 de enero de 2008

Cae la noche

Quedate conmigo
ya cae la noche...


déjame abrazarte fuerte
y respirarte profundo,
porque tengo miedo
y sólo el calor de tu cuerpo
aleja y disipa
esa angustia que me congela el alma.

Quédate conmigo
ya cae la noche...

y en el oceánico corazón
de mi tempestuosa esencia
sé perfectamente
que la vida no tiene valor
ni sentido verdadero
más allá de tu boca
o del alcance de tu mirada...

2 comentarios:

@ldo dijo...

Sin duda, tienes un barco de grandes velas con vientos que soplan a tu favor, estimado navegante. Es un factor común sentirse llevado por mareas al momento de leer cualquiera de tus poemas... lo que es tremendamente agradable y relajante, como lo es navegar en la realidad.

Un abrazo.

P.S: si quieres date una vuelta por el Faro ;)

Anónimo dijo...

lo he leido tantas veces, y cada vez me causa algo distinto,sentimientos de pena, de soledad, de engaño, de plena felicidad...como dice tu amigo: navego en la realidad con tus poemas.Un beso