jueves, 18 de marzo de 2010

La pertenencia

¿Por que la vida se empeña

en sacarnos pedazos del alma

que no cicatrizan nunca?


¿Por qué la pasión no se muere

de golpe y porrazo

en vez de agonizar

en la crueldad del día a día?


¿Por qué apagamos esos besos

que nos quemaban el alma

con ese goteo de labios

llenos de rutina?


¿Por qué te vas y no creo que me muero

aferrado al último de tus suspiros?


¿Por qué dejo que la urgencia y la agonía

me llenen de seguridades que adormecen

o de razones sin delirio?


¿Por qué nos herimos

si nos amamos tanto?


¿Por que nos matamos con palabras

en vez de sembrarnos con la mirada,

bandadas de alegrías?


¿Será porque sé que te tengo

y que tú me tienes también?

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