¿Qué paisajes adornan tu mirada
cuando me miras buscando al hombre
que te ama como un mar desbocado,
que cruzó el tiempo
y esa tierra que se quemaba
sobre el horizonte del día?
Porque te veo
y tus ojos me llevan por el aire
al encuentro de tu boca
una y otra y otra vez,
hasta ese momento dichoso
cuando la guitarra entonaba su canto
y un baile apasionado
nos llenaba el corazón de regalos…
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