Eres como la actitud de la rosa
callada, entreabierta
y abotonada a veces,
que reina con su risa de cascada
en el jardín de lo que he querido.
Eres como el relámpago cobrizo
que va oxidando los árboles
hasta hacerlos llorar,
de lentas lágrimas de soledad
o como el amanecer
que silenciosamente se enciende
dejando al desnudo
las sombras
que de abandono enmudecen
a lo lejos.
Me vestí con ramas
que tu cortaste,
me cubrí de caminos
que tu exploraste
y desnudaste mi alma
de su cuerpo marchito
colgándola,
como blanca sábana al sol
que le florece a Septiembre,
en las caderas
de una guitarra campesina.
Tú no me conocías,
pero me descubriste
y como una rosa
entregaste a mi ser
el pétalo
de tu flor constelada.
3 comentarios:
Si, hay que decirlo; las mujeres SON.
que emocion volver a leer tus escritos, despues de tantas leyes y codigos, filosofos y abyectos letrados.
leer algo de paz hace bien, espero tener algo de tiempo para hacer lo que deje de hacer.. pero soy feliz.
nos vemos !!
Hola, tanto tiempo poeta enamorado... me he dado cuenta que cambiaste el formato de tu blog y que desde mayo no publicas nada...qué pasa, cómo estás,espero que aún trabajando..y tu vida a tenido cambios?No tengo otra forma de comunicación contigo..al menos sé que esto lo leerás. Un beso.
Wow este me a gustado bastante. Felicidades muy buen blog.
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