¿A qué edad se deja de ser mar
y nos quedamos quietos amando la playa
que siempre nos espera y abraza,
esperanzada en ser solo ella
y no otra
el objeto
de nuestra incesante caricia?
A qué edad se entiende
que el amor no es sólo un arrebato
ni una fugaz locura del momento,
sino un estar permanente
que crece tanto
con la ternura
de la discusión que no florece,
como con la pasión
de ese silencio sin respuesta?
A qué edad entiendo
que soy tuyo hasta los huesos
y que apenas me pertenezco
que empujado por las olas de tus besos
voy desde ti
y hacia ti vuelvo?
2 comentarios:
esta eterna pregunta que a veces nos lleva a no disfrutar sino a tratar de contestarla...es innecesario buscar la respuesta...creo que cuando la encontramos...es tarde
ojalá que no tanto...
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