Hay besos que recorren
las imperceptibles distancias
de un amor incontenible
esperanzados apenas,
en quemarse en la hoguera
de tus labios crepusculares.
Hay besos que palpitan
sigilosamente inquietos
en la orilla de tu boca agitada
esperanzados apenas
en que los míos vayan por ellos
con resuelto galope.
Hay besos que mueren
heridos por la fugacidad
del tiempo y las circunstancias
oprimidos por un gesto inconcluso
y una caricia que no voló
rumbo a tu mejilla aterciopelada.
Hay besos que se apagaron
sin ser nuestros eternamente
porque el orgullo fue más poderoso
o la rabia más dominante
o la rutina más dictatorial.
Pero ¡ay de los besos que nos dimos!,
¡los que encendieron la noche
cuando recién mi boca se llenaba
de tu nombre que al pronunciarlo florece!
¡los que brotaron en la punta
del deseo a quemarropa...!
...por esos besos, Amor mío,
es que la tierra sigue llenando de regalos
el vientre abotonado de la primavera.
1 comentario:
!ay de los besos¡...siempre dejan una marca,tuve de todos: deseados, furtivos, románticos, de despedida, de reencuentro,de "prueba", de pasión,de..Ya no más¡, de !no me dejes!, de !esto no deberíamos hacerlo¡,de perdón,de perdóname!?, de amistad,....he dado muchos besos, pero en este minuto cierro mis ojos y algunos, definitivamente, aún permanecen en mis labios.
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