De pie frente a ti
perplejamente sumergido
en el delirio
que el mirarte me provoca.
De pie frente a ti
arrastrado como una ola
en la marea de tu cuerpo
que golpea y golpea
con invisible insistencia
mi boca hasta romperla
de besos que estallan
y se extienden
con violenta suavidad
sobre la arena de tu deseo.
De pie frente a ti
extraviado en el desorden
de tu cabellera disparatada
que como fuegos de artificio
le caen a tus hombros desnudos
llenándolos de cometas
y constelaciones rizadas.
De pie frente a ti
entonces
inundado sólo
por el lenguaje perturbador
del beso y la caricia,
mientras el aire golpea el silencio
que rodea los límites territoriales
de mi palabra,
de pie frente a ti,
me arrojo al precipicio de tu ser
envuelto en llamas crepusculares.
1 comentario:
sin palabras...sólo con el lenguaje del cuerpo también existe comunicación.
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